EDUCACIÓN PARA EL MOVIMIENTO

Hacia una educación física transdisciplinaria


Muchas veces cuando estoy practicando por mi cuenta o brindando alguna clase me preguntan qué practico: ¿Es yoga? ¿Parkour? ¿Danza? ¿Tenis? ¿Gimnasia? ¿Tricking? ¿Jiujitsu? ¿Funcional training? ¿Animal flow? ¿Calistenia? ¿Circo? ¿Breakdance? ¿Capoeira? ¿Qué es?

Yo respondo: Movimiento

Muchas personas me quedan mirando extraño, confundidas; otras se interesan más en el tema y comienzan a hacerme más preguntas.

Lo gracioso es que siempre termino en una conversación de media hora intentando explicar qué es lo que practico o qué es lo que enseño. Y es que es difícil explicarlo de forma breve porque es una propuesta totalmente diferente a lo convencional que contiene conceptos nuevos o poco conocidos. Por ello siento la necesidad de buscar otras maneras de difusión, como la escritura, para que se entienda mejor mi mensaje y mi visión.

Primero quiero aclarar que esta práctica no es una nueva disciplina, un deporte emergente, un nuevo estilo artístico o un nuevo sistema de entrenamiento fitness. No es nada de eso. No encaja en ninguna de esas categorías y eso es lo que confunde a las personas.

¿Entonces qué es? ¿En qué categoría encaja?

Simple. Lo que enseño es educación física, pero no te confundas, no es la educación física tradicional que conocemos, es una forma diferente de hacer educación física adaptada a los tiempos y paradigmas actuales.

Mi propuesta es que la educación física debe evolucionar hacia la «Educación para el Movimiento», y te lo puedo sustentar a través de 6 temas:

  1. Enfoques de investigación-educación
  2. Un problema de cultura general y educación básica
  3. El problema de la educación física
  4. Educación para el Movimiento: hacia una educación física transdisciplinaria
  5. Comprender los principios del movimiento para comprender cualquier movimiento
  6. ¿Qué practico? Movimiento

Estos temas son tan complejos y profundos de abordar que originarían largos debates, y aunque por muchos años le estuve dando vueltas al asunto, creo que alguien debe comenzar a hablar de estos temas y ponerlos sobre la mesa.

Te invito a leer este ensayo de investigación y opinión que, aunque es extenso, estoy seguro que te brindará nuevas ideas en torno al movimiento y a la educación física.

¡Comencemos!

1. Enfoques de investigación-educación

Para entender mi propuesta es necesario, como requisito, comprender qué significa la investigación-educación disciplinaria, multidisciplinaria, interdisciplinaria y transdisciplinaria.

Es importante resaltar que la explicación de estos enfoques es mucho más compleja de lo que parece, por lo que no profundizaré en los procesos históricos ni filosóficos de cada enfoque sino más bien en su definición puntual aplicado al contexto del movimiento humano y la actividad física.

Teniendo como base estos conceptos previos se te hará mucho más fácil comprender hacia dónde apunta mi propuesta. Lo explicaré de forma sencilla y con ejemplos concretos para que sea rápidamente entendible.

» La necesidad de organizar el conocimiento humano

Definamos realidad como todo lo que nos rodea y nos afecta, es decir, todo lo que comprende el universo desde lo micro hasta lo macro, incluido el ser humano.

A lo largo de la historia el ser humano siempre ha tenido la curiosidad y el interés de estudiar, interpretar, comprender, darle una explicación y transformar su realidad. Es así como, por supervivencia de la especie, todas las experiencias y aprendizajes de la humanidad derivan en el registro y la acumulación de conocimientos que son transmitidos de generación en generación para aplicarlos en la resolución de futuros problemas. Formando así un ciclo de producción de conocimiento en constante evolución. Hecho que también incluye al estudio del movimiento humano y a nuestra cultura física.

¿Pero cómo se organizan siglos y siglos de saber humano? ¿Cuáles son esos mecanismos para estudiar la realidad, construir conocimiento, organizarlo y transmitirlo a las futuras generaciones?

» Investigación-educación disciplinaria

Renacimiento, siglos XVII y XVIII. Nos encontramos ante el nacimiento de la ciencia moderna que difiere del pensamiento de la sociedad antigua y medieval.

«Para comprender el mundo que nos rodea es necesario dividirlo y analizarlo por partes» (René Descartes). Bajo este paradigma cartesiano, reduccionista, jerárquico y mecanicista nace el enfoque disciplinario o la división por disciplinas con la tarea de que cada una de ellas se dedique a estudiar y desarrollar una fracción de la realidad por separado. Dando como resultado una gran variedad de disciplinas, especialidades y campos de estudio en las ciencias, la educación y las artes. Cada disciplina con su autonomía, su objeto de estudio definido y su propia cultura (doctrina, principios, lenguaje, métodos, teorías, técnicas, objetivos, ramas y herramientas).

Desde entonces se ha desarrollado la investigación-educación disciplinaria, considerada base y pieza fundamental del conocimiento humano ya que permite conocer saberes específicos y especializados de nuestra realidad.

Por ejemplo un biólogo especializado en microbiología solo se encarga del estudio de microorganismos que no son visibles al ojo humano.

Ejemplos prácticos de disciplinas son: física, química, matemáticas, geología, historia, geografía, economía, antropología, filosofía, biología, anatomía, fisiología, entre otras. También en el ámbito laboral se divide el trabajo por especialidades como por ejemplo: policía de tránsito, policía antinarcóticos, ingeniero de minas, ingeniero de sistemas, médico pediátrico, médico cirujano, biólogo marino, abogado, piloto de avión, programador, diseñador gráfico, etc. Cada disciplina se especializa en el estudio y desarrollo de un área de nuestra realidad.

Este enfoque disciplinario también se puede observar en nuestra cultura física actual ya que esta alberga en su interior a diferentes disciplinas entre ellas ciencias, artes, deportes, métodos, estilos y sistemas de entrenamiento. Cada una especializada en el estudio y desarrollo de un aspecto del movimiento humano. Cada una con su autonomía, su objeto de estudio definido, su comunidad y su propia cultura (filosofía, principios, lenguaje, metodologías de enseñanza, teorías, técnicas, objetivos, ramas y herramientas). Muchas de estas disciplinas consideradas «disciplinas puras» por su nivel de especialización (solo se dedican a estudiar y desarrollar una cosa).

Algunas personas se sienten bien siendo especialistas en su disciplina y no está mal porque necesitamos a los especialistas para conocer saberes específicos del movimiento humano. Por ejemplo un atleta olímpico de powerlifting nos enseñará mucho sobre el trabajo de fuerza y potencia en ese contexto especifico. Un profesor de jiujitsu cinturón negro nos enseñará mucho sobre su disciplina porque le ha dedicado años a esa práctica. Y así sucesivamente.

» Investigación-educación multidisciplinaria e interdisciplinaria

La necesidad de buscar la comprensión total de nuestra realidad y diseñar un modelo completo se debió al paso de la era de la mecanización (que implica secuencialidad) a la era de la velocidad instantánea (que implica simultaneidad), esto debido a los avances científicos, tecnológicos y sociales.

De esta manera el paradigma cambió y nos dimos cuenta que el universo, los organismos vivos, el movimiento humano y la sociedad no existen de forma fragmentada y aislada sino que siempre están interactuando recíprocamente, compartiendo información, condicionándose entre sí y auto-organizándose formando un sistema complejo dinámico en constante flujo y evolución.

Piensa en el sistema de transporte de tu ciudad, las relaciones humanas, los animales, las plantas, el flujo de los ríos, las corrientes marinas, las condiciones atmosféricas, el funcionamiento de tus órganos, la bolsa de valores, las migraciones humanas, las movilizaciones políticas-sociales, la corriente eléctrica de tu casa, la red de internet, el campo electromagnético de la tierra, los planetas y las galaxias. Todos estos sistemas están interactuando entre sí, una tiene efecto en otra y viceversa.

Todo lo que nos rodea, desde lo micro hasta lo macro, está en movimiento simultáneamente mientras estás leyendo estas líneas. Somos parte de una extensa red de interdependencias, complementaciones y reciprocidades que no podemos ver a simple vista. Hay una gran cantidad de variables involucradas. Cada elemento del sistema funciona de manera autónoma pero a la vez están conectados. La realidad es de naturaleza compleja y eso no se puede estudiar desde un único punto de vista (disciplina), sino, por el contrario, necesita ser estudiada desde múltiples niveles, escalas, dimensiones y perspectivas; y este pensamiento podemos extrapolarlo al estudio del movimiento humano también.

Imagina que este cubo de Rubik es un problema de nuestra realidad.

Cada pequeño cuadrado de color representa una cara, aspecto o dimensión del problema.

Por lo tanto, si quieres resolver el cubo no puedes conocer las dimensiones de la figura total desde un único punto de vista o desde una sola cara; surge la necesidad de estudiarla desde múltiples caras, es decir, desde múltiples perspectivas. Si solo observas una sola cara del problema no podrás ver el panorama completo.

Fuente: Tenor.com

Ya sea por el estudio de nuevos fenómenos, el avance tecnológico o por las demandas de las actividades humanas surge la necesidad de integrar a las disciplinas y reagrupar los distintos saberes para dar soluciones compatibles a problemas de nuestra realidad compleja, problemas que las disciplinas por sí solas no pueden resolver ya que tienen limitaciones y carencias por su misma naturaleza reduccionista (el problema de las disciplinas es que conocen más de su especialidad pero al mismo tiempo conocen menos del mundo real y esto se debe a que le dedican tanto tiempo y esfuerzo a una actividad que ya no pueden darse abasto para atender a otras actividades, y esto también se puede extrapolar a nuestra cultura física actual).

Aquí surge un nuevo problema que se conoce como el «diálogo de sordos» que es cuando dos especialistas de diferentes disciplinas defienden su verdad pero no se pueden entender ya que corresponden a dos culturas diferentes (diferente doctrina, lenguaje, principios, métodos, teorías, técnicas, objetivos, ramas y herramientas). Por ejemplo lo que significa «N» en una disciplina para otra disciplina significa «X» y lo que para una disciplina es correcto para otra disciplina es incorrecto, e incluso, muchas veces la disciplina «A» y la disciplina «B» explican lo mismo solo que con diferente lenguaje y perspectiva; lo que genera opiniones encontradas, conflictos, contradicciones, comparaciones y muchas dudas por aclarar. Concluyendo que todo se resume a un problema de lenguaje y comunicación entre disciplinas y esto también lo vemos repetidas veces en nuestra cultura física actual.

Frente a este problema de comunicación y lenguaje nacen la multidisciplina y la interdisciplina en la búsqueda por integrar y buscar puntos en común entre las disciplinas, rompiendo parcialmente las barreras que existen entre ellas y creando un diálogo para la resolución de problemas.

Por un lado, la investigación-educación multidisciplinaria se da cuando, frente a un problema, juntamos a varias disciplinas para que cada una brinde su punto de vista desde su especialidad y se llegue a una conclusión final. Esta forma de trabajar permite formar equipos de investigación temporales trayendo como consecuencia el intercambio de experiencias entre investigadores; sin embargo, el investigador de una disciplina no interviene ni se involucra con el campo de acción del otro investigador de otra disciplina. Aún se mantienen las barreras entre las disciplinas y no hay relación entre ellas.

Esta forma de educación multidisciplinaria también podemos observarlo en nuestra cultura física actual.

También se puede considerar investigación-educación multidisciplinaria a aquella persona que ha estudiado o trabajado en varias disciplinas y se ha especializado en ellas; tal es el caso de personas que tienen dos, tres o más carreras, disciplinas o especialidades. Sin embargo, una de las limitaciones es el tiempo de vida de la persona por lo que es probable que se especialice en unas pocas disciplinas (no se puede ser mejor en todo). Igualmente esta forma de investigación-educación multidisciplinaria se observa en nuestra cultura física actual.

Por último, también se conocen instituciones o plataformas educativas multidisciplinarias donde se ofrecen cursos de distintas disciplinas cada una por separado. También esta forma de educación multidisciplinaria se observa en nuestra cultura física actual.

La limitación de este enfoque radica en que no se estudia a profundidad las interacciones ni las relaciones que hay entre las disciplinas; teniendo en cuenta que la realidad es mucho más que la suma de sus partes aisladas, es decir, que el comportamiento de la realidad como un todo que interactúa es distinto al comportamiento de sus partes aisladas, y este pensamiento podemos extrapolarlo al estudio del movimiento humano también.

Por otro lado, la investigación-educación interdisciplinaria se da cuando, frente a un problema, usas los principios, métodos, teorías, técnicas, herramientas y conceptos de una o más disciplinas y los transfieres a otra disciplina con la intención de ampliar nuevos descubrimientos (aquí se puede observar un estudio más completo sobre las interacciones y relaciones que hay entre las disciplinas). Esto también puede derivar en la creación de «disciplinas híbridas» de carácter mixto como por ejemplo robótica, mecatrónica, bioquímica, biomecánica, geopolítica, sociolingüística, psicopedagogía, etc.

Este enfoque de investigación-educación interdisciplinario también podemos observarlo en nuestra cultura física actual. Muchas disciplinas, deportes, métodos, artes, estilos y sistemas de entrenamiento actuales son de carácter mixto (muchas veces impulsados por el desarrollo científico, el pensamiento ecléctico, el internet, los mercados, los negocios y el marketing).

Un dato interesante es que actualmente nos parece algo normal el mundo globalizado pero antes del avance de las telecomunicaciones y el internet las disciplinas se desarrollaban de manera local y por lo tanto su visión era local. Las disciplinas, los deportes, las artes, los estilos, los métodos y sistemas de entrenamiento estaban dispersos e incomunicados y pocas personas tenían acceso a la información. Fue el avance de las telecomunicaciones y el internet lo que permitió eliminar las barreras geográficas y temporales, volvernos ciudadanos del mundo, y nos abrió las puertas para conocer diversas disciplinas y prácticas alrededor del mundo.

Este hecho es muy importante porque esa mezcla de culturas también permitió la mezcla de saberes originando nuevas disciplinas híbridas.

Sin embargo, otro dato curioso es que actualmente existe un crecimiento exponencial de disciplinas, especialidades, deportes, métodos, artes, estilos y sistemas de entrenamiento (por ejemplo si antes existían 500 disciplinas hoy existen más de 2 mil disciplinas) y esto trae como consecuencia que aumenten los problemas de lenguaje y comunicación porque sutilmente sigue existiendo un «diálogo de sordos» que hace falta solucionar.

Por ejemplo, uno de los problemas que se suele observar aquí es el determinar o acotar el campo de estudio o el campo de acción de las disciplinas tanto puras como híbridas; lo que deviene, nuevamente, en opiniones encontradas, conflictos, contradicciones, comparaciones y muchas dudas por aclarar. Esto lo he visto muchas veces en el mundo de las artes marciales, en el mundo del arte y en el mundo fitness con su gran variedad de sistemas de entrenamiento. Y mientras cada corriente defiende su verdad, y seguimos fragmentando al movimiento humano, más nos alejamos de su esencia.

Tanto la multidisciplina como la interdisciplina cumplen una función importante pero presentan limitaciones para solucionar estos problemas de comunicación y lenguaje entre las disciplinas.

» Investigación-educación transdisciplinaria, holismo y pensamiento complejo

El concepto transdisciplinario es relativamente joven (emerge en el año 1970 por medio de Jean Piaget y es desarrollado con mayor profundidad por Basarab Nicolescu, Edgar Morín y otros autores); sin embargo, este enfoque cobra más relevancia en la actual «era del conocimiento» gracias al internet, la era digital, la automatización y los cambios sociales del siglo XXI.

Internet lo cambió todo. En un mundo actual cada vez más interconectado, y con una producción masiva de información, la misma sociedad nos exige una nueva forma de organizar el conocimiento y producir nuevo saber con una visión más amplia capaz de interpretar nuestra realidad actual y sus problemáticas. Precisamente la investigación-educación transdisciplinaria apunta a resolver este problema y su mismo nombre lo justifica. La transdisciplina tiene los siguientes significados:

  • Lo que es transversal a las disciplinas
  • Lo que está entre las disciplinas
  • Lo que está a través de las disciplinas
  • Lo que cruza a las disciplinas
  • Lo que comparten todas las disciplinas
  • Lo que está más allá de cada disciplina individual
  • Lo que trasciende los límites de las disciplinas

¿Qué quiere decir esto?

Mientras que la multidisciplina y la interdisciplina no rompen por completo las barreras que existen entre las disciplinas el enfoque transdisciplinario busca romper y eliminar estas barreras con el fin de crear un método transversal que permita al investigador-estudiante comunicarse y navegar entre las distintas disciplinas; integrando y relacionando principios, conceptos, metodologías, teorías, técnicas, herramientas y experiencias para comprender el mundo real y sus problemáticas que como sabemos son de naturaleza compleja.

Es lo que usualmente conocemos como «la teoría del todo» pero el detalle está en que «la teoría del todo» no es una sola teoría, método o fórmula que explica «el todo». La transdisciplina ve el concepto de unidad y diversidad como opuestos complementarios y es precisamente ahí donde está la «teoría del todo», es decir que «el todo» no está en una sola teoría sino en todas las teorías, por lo tanto todas las disciplinas tienen algo de verdad en su visión. Es por esta razón que la transdisciplina tiene relación con el «enfoque sistémico» y el concepto de «complejidad» (modelo total conformado por pequeñas partes interconectadas que interactúan entre sí y que responden de acuerdo al contexto).

Por eso no confundir. La transdisciplina no es una mega o híper disciplina porque no pretende imponer una sola visión totalizadora ni tampoco pretende meter a todas las disciplinas de golpe en un sistema cerrado. No puedes encapsular todo el conocimiento humano en una sola visión. Tampoco se pretende llamar a los precursores de este enfoque como aquellos que dominan todos los conocimientos, eso es imposible porque faltaría tiempo de vida, no existen «iluminados», estamos hablando de siglos y siglos de conocimiento humano acumulado.

La transdisciplina es un enfoque que solo busca servir de mediador y facilitador para el diálogo entre las disciplinas y para ello necesita construir un método, una guía o un sistema que permita unificar, conectar y relacionar disciplinas y saberes; y que estas dialoguen y se nutran entre sí para ofrecer una visión global y holística frente a un problema real y complejo.

Representación gráfica de la investigación-educación transdisciplinaria. Una red compleja en constante interacción y evolución (como el flujo de información en internet). Es un sistema abierto. No tiene forma establecida ni límites porque el conocimiento humano tampoco tiene forma establecida ni límites.

El método transdisciplinario es ese método que nos permitirá navegar en esta red compleja llena de saberes y experiencias.

También es importante resaltar que la transdisciplina no niega a las disciplinas, sino más bien, las necesita porque se nutre de ellas; y a la vez, por su misma naturaleza holística, la transdisciplina nutre a las disciplinas al brindarles una visión más amplia de la realidad.

Las disciplinas deben seguir con su evolución y desarrollo especializado porque sin ellas la transdisciplina sería un conjunto vacío. El investigador-estudiante transdisciplinario no inventa nada nuevo, solo se encarga de articular el conocimiento ya existente y para ello necesita un método que le permita comprender diversos lenguajes (diversas disciplinas).

Tanto la disciplina como la transdisciplina son dos enfoques que se complementan y se necesitan. Deberían existir y coexistir los expertos especialistas y los expertos generalistas.

Tampoco se niega a la multidisciplina e interdisciplina, todo lo contrario, la transdisciplina usa a la multidisciplina y la interdisciplina como mecanismos de investigación para cumplir su objetivo (articular el conocimiento).

Tanto la disciplina (paradigma fragmentado-reduccionista), la multidisciplina (paradigma sumatorio o aditivo), la interdisciplina (paradigma integrativo-inclusivo) y la transdisciplina (paradigma complejo-relacional) forman una flecha evolutiva respecto a la construcción y organización del saber humano. Si observamos atentamente primero surge la división por disciplinas para estudiar la realidad; luego se sintió esa necesidad de reunir a las disciplinas para comprender nuestra realidad compleja dando como resultado a la multidisciplina, y este a su vez trajo como consecuencia a la interdisciplina, y ahora, ante las nuevas necesidades, trae como consecuencia a la transdisciplina.

Los cuatro enfoques son completamente diferentes y complementarios a la vez porque coexisten y se retroalimentan entre sí. Todos estos enfoques, mecanismos o procesos están en nuestras vidas y muchas veces no nos damos cuenta.

Un ejemplo práctico para entender el enfoque transdisciplinario es imaginar que tienes una gran biblioteca o una super base de datos. El método transdisciplinario es ese sistema que te permitirá navegar entre las distintas especialidades y los distintos saberes sin perderte.

Otra forma de ver el enfoque transdisciplinario es imaginar que eres un viajero que va por el mundo aprendiendo de distintas culturas. No te estableces en una sola cultura pero puedes comprenderlas y servir de puente para que estas culturas se comuniquen.

Otro ejemplo práctico es imaginar que estás en una reunión con científicos, educadores, licenciados e ingenieros de distintas especialidades. No eres un especialista en todas las disciplinas pero eres capaz de dialogar, comprender y trabajar con cada especialista presente en dicha reunión.

De eso se trata. Ser capaz de tener un pensamiento complejo, es decir, ser capaz de gestionar la información, relacionar saberes, comprender diversos lenguajes (como un traductor que puede comprender inglés, chino, japonés, francés, español y puede ir de un lenguaje a otro) y poder navegar en el inmenso mar del conocimiento humano sin perderse. Ser capaz de ver la realidad en su diversidad, y al mismo tiempo, en su unidad.

Sin embargo, el enfoque transdisciplinario es todavía joven y su proceso de investigación está en pleno desarrollo, lo cual es muy bueno porque aún queda mucho trabajo por hacer y mucho por descubrir.

2. Un problema de cultura general y educación básica

Después de explorar diversas prácticas y disciplinas, aprender de diferentes profesores, conocer diferentes experiencias y puntos de vista, y compartir con diversas comunidades he llegado a la conclusión de que todo se resume a un problema de cultura general y educación básica.

¿Por qué cultura general y educación básica?

Si le pides a cualquier persona adulta que se desplace de alguna forma ya sea trepando, reptando, rodando o saltando notarás que la gran mayoría no sabe hacerlo con soltura y eficacia. Incluso los jóvenes tienen dificultades, cada vez a una edad más temprana.

Esto es muy preocupante, y disculpenme si soy crudo, pero como especie humana estamos desperdiciando muchas de nuestras capacidades y limitando el desarrollo de habilidades a tal punto que nos hemos vuelto frágiles, torpes, débiles, vulnerables, predecibles e inadaptables. La población en general está olvidando cómo moverse como humanos.

Sabemos perfectamente que el sedentarismo es uno de los grandes retos de nuestra sociedad actual. Está demostrado que el sedentarismo está directamente relacionado con problemas de obesidad, sobrepeso, hipertensión, cardiopatías, estrés, ansiedad, problemas alimenticios, alteraciones del sueño y muchas más enfermedades y malestares.

Y aunque constantemente entrenadores, médicos y otros profesionales de la salud nos advierten sobre el sedentarismo y sus efectos siempre me cuestiono: ¿Por qué a pesar de la gran cantidad de información y advertencias las personas continuan sedentarias y fuera de forma? ¿Por qué a pesar de la gran cantidad de herramientas, disciplinas, deportes, métodos de ejercitación, programas de entrenamiento, estrategias de marketing, tecnologías avanzadas y plataformas de difusión existe tan poco interés en las personas?

La gran mayoría de personas simplemente no están motivadas a mover su cuerpo, obtener salud y explorar su potencial. Simplemente se motivan porque llega un punto donde los problemas de salud físicos y mentales se manifiestan y no queda de otra que empezar a ejercitarse de alguna manera para revertir tales situaciones. Hemos reducido el ejercicio o la práctica de alguna disciplina a una mera tarea para no caer en la enfermedad o al menos para suavizarla cuando ya es demasiado tarde. Esas son motivaciones externas, extrínsecas. Realmente no hay una valoración real, las personas no encuentran el placer ni el disfrute ni la necesidad de preocuparse por su cuerpo y su movimiento. Incluso algunas personas sienten terror. Otras viven sin saber que existe toda una variedad de prácticas a su disposición.

¿Dónde estamos fallando?

Inmediatamente me planteo otras preguntas: ¿En qué estado se encuentra nuestro sistema educativo? ¿Por qué pretendemos hacer que las personas se muevan si ni siquiera se les dio una sólida educación para ello? ¿Por qué pretendemos motivar a las personas a moverse si en primera instancia ellas mismas no son conscientes de la importancia que tiene el movimiento en sus vidas? ¿Por qué reducimos la Educación Física solo a la edad escolar? ¿Por qué no extender la Educación Física fuera de las instituciones tradicionales? ¿Por qué la educación no es tan difundida así como lo es la salud, la cultura deportiva, la cultura fitness o la cultura del bienestar? ¿Por qué la educación está tan desvalorizada y olvidada?

¿Sedentarismo? El sedentarismo no es un problema de salud, va mucho más allá, es un problema de trasfondo sociocultural. El problema real es que le pedimos a la gente que haga voluntariamente algo para lo que no han sido educadas. Las personas no tienen esa motivación intrínseca para moverse porque no hubo una educación sólida que les enseñe el gusto y la importancia de comprender y desarrollar su potencial de movimiento. Lo que ha originado que tengamos una percepción limitada, sesgada y fraccionada de salud y movimiento humano. La educación es la raíz de nuestros problemas actuales. Ni el mejor método de entrenamiento ni el mejor gimnasio ni la mejor máquina ni la mejor tecnología te salvará si no pones de tu parte en comprender tu cuerpo y tu movimiento.

¿Alguna vez te has preguntado cómo interactúas con tu entorno? ¿Cómo funciona tu cuerpo biológico-mecánico? ¿Cómo reacciona tu parte cognitiva y tu parte emocional frente a diversos estímulos? ¿Cómo te comportas frente a diversos grupos humanos y contextos sociales?

Es curioso como las personas realizan sus actividades diarias sin conocer cómo funciona su cuerpo y su mente, desperdiciando grandes cantidades de energía y todo su potencial humano. ¡Cuando debería ser al revés! Una persona con mayor comprensión sobre sí misma podrá aprovechar mejor sus capacidades al realizar sus actividades diarias.

El mensaje es simple. Cuando compramos un producto nuevo (ya sea un celular, un vehículo, una computadora o algún electrodoméstico) nos vemos en la necesidad de aprender más sobre él y conocer sus aspectos esenciales para saber usarlo. Lo mismo pasa con el movimiento de tu cuerpo y de tu mente. Lo usas todos los días y por lo tanto deberías verte en la necesidad de aprender más sobre él. No se te pide que seas un experto, solo conocer lo esencial. Es educación básica. Es cultura general.

¿Cómo es posible que tengamos poco conocimiento sobre nuestras propias capacidades físicas, biológicas, mentales y sociales? ¿Cómo es posible que tengamos tan poco conocimiento sobre nuestra biología, nuestra anatomía, nuestra mecánica, nuestra fisiología, nuestra forma de aprender, nuestras emociones y nuestra conducta?

¡Tanto poder de movimiento desperdiciado! Si tan solo las personas recordaran que tienen la capacidad de rodar, arrastrarse, deslizarse, colgarse, gatear, caminar de diversas formas, saltar, equilibrarse, escalar, nadar, danzar, luchar, sortear obstáculos, pararse de manos, realizar acrobacias y mucho más. Si tan solo recordaran que tienen la capacidad de ser fuertes, veloces, flexibles, móviles, potentes, ágiles, precisos, coordinados, entre otras cualidades.

Tenemos todas esas capacidades porque somos seres humanos, son capacidades con las que nacemos. Tenemos un potencial de movimiento increíble. ¿Por qué las personas lo desperdician?

Quizá sí saben que tienen esas capacidades pero no saben cómo desarrollarlas ni cómo usarlas porque no les han enseñado. Les han hecho creer que no nacieron para ello y que solo unos pocos pueden desarrollar esas habilidades y proezas. Pero no, en realidad pueden moverse más de lo que creen.

En algún momento hemos querido danzar, pararnos de manos, hacer acrobacias, hacer malabares, practicar algún arte marcial, etc.

Las personas tienen esa curiosidad y esa motivación intrínseca para moverse, pero con el paso de los años vamos limitando esa curiosidad y esa motivación hasta que llega un punto donde no nos sentimos capaces de realizar esas cosas.

Hemos confundido las prioridades. La educación ha perdido su valor, cuando, veamos por donde lo veamos la educación es la base. Puedo asegurar que con una educación sólida la salud, el bienestar, el rendimiento, la seguridad, la recreación, el deporte, el arte y la estética del cuerpo son simples consecuencias.

Todas las personas, independientemente de su deporte o arte favorito, necesitan una educación básica sobre el movimiento humano. Es necesario que conozcan cómo funciona y responde su cuerpo y su mente ante diversas situaciones al mismo tiempo que aprenden diferentes habilidades físicas.

3. El problema de la Educación Física

Muchos expertos en Educación Física afirman que es necesario reestructurar y redefinir los paradigmas de una Educación Física tradicional, anacrónica y unidisciplinaria que ya no satisface a las necesidades actuales; y que es momento de adoptar nuevos modelos teóricos y metodológicos para garantizar una Educación Física que sea aplicable a la realidad y que brinde soluciones compatibles a nuestras problemáticas actuales. Precisamente apunto a resolver ese problema y de esa manera aportar a la comunidad.

¿Por qué?

Estudiando la Historia de la Cultura Física Mundial noté que la raíz de nuestros problemas está en la historia de la Educación Física. Tú estudias la historia de la Educación Física, comienzas a conectar los puntos y todo va cobrando sentido del por qué estamos donde estamos.

La Educación Física está condicionada por las relaciones históricas, científicas, tecnológicas, demográficas, políticas, económicas y sociales de la época en la que se desarrolla. Históricamente la Educación Física surge en Europa a mediados de los siglos XVIII y XIX como una propuesta revolucionaria sobre el cuidado del cuerpo bajo el pensamiento cartesiano, reduccionista, mecanicista y positivista priorizando principalmente el desarrollo motriz del cuerpo y dejando en segundo plano la parte cognitiva, emocional y social (recordemos que en estos tiempos no se tenía mucho conocimiento sobre biología y cerebro humano). De ahí el nombre «Educación Física» que hace mayor alusión a la educación de cuerpos físicos mecánicos y anatómicos.

Sin embargo, lo que pasa desapercibido es el contexto histórico de este periodo: una naciente sociedad capitalista-industrial junto con una cultura intelectual que promovía el desarrollo de las ciencias y las revoluciones educativas, y sin olvidar las guerras internas en Europa.

Por un lado, fue por la cultura industrial, la nueva división del trabajo y la ilustración (cultura intelectual que promovía el desarrollo de las ciencias) que diseñaron una educación centrada en estándares, niveles, evaluaciones y la jerarquización de asignaturas como si fuera una fábrica industrial que busca producir mano de obra calificada. Esto trajo consigo que los sistemas educativos coloquen arriba del sistema a las matemáticas y a las ciencias naturales, en segundo nivel a las ciencias sociales y humanidades (geografía, historia, idiomas, etc.) y al último a la Educación Física y a las artes (porque no son prioridad para la formación de futuros trabajadores). Y este modelo desfasado aún podemos verlo actualmente en pleno siglo XXI, e incluso, resulta incoherente quejarnos de una población sedentaria y fuera de forma cuando colocan a la Educación Física al final de los sistemas educativos viéndola más como complemento que como algo esencial. ¿El resultado? Una población que, terminando su educación básica, no tiene conocimiento alguno sobre sus propias capacidades físicas, biológicas, mentales y sociales; y por lo tanto no tienen idea de cómo cuidar su propio cuerpo.

La Educación Física debería ser tan importante como las matemáticas, las ciencias y las humanidades; e incluso, deberían trabajar en conjunto ya que el movimiento humano está relacionado con materias como biología, física, química, lenguaje, psicología y ciencias sociales.

Una Educación Física Transdisciplinaria debería incluir y conectar no solo con las disciplinas de la salud, los deportes y las artes sino también con las ciencias sociales, las ciencias naturales y la experiencia interior de cada persona.

Durante mis clases enseño habilidades motrices y lo relaciono con conceptos de matemáticas, historia, física, química, música, lenguaje, psicología o biología. La información se asimila mejor porque teoría y práctica se fusionan a través del movimiento y la resolución de retos físicos. Sí es posible hacerlo.

Por otro lado, en un contexto donde había tensión por las revoluciones y guerras internas en Europa, y el surgimiento de un fervor nacionalista, la Educación Física tuvo un enfoque utilitario tomando como prioridad la formación de personas para que estén listas para la batalla, incentivándola como un deber cívico-patriótico.

Y finalmente, la economía industrial demandaba mano de obra y esto provocó la migración del campo hacia las ciudades, lo que originó problemas osteomusculares y lesiones posturales por los trabajos altamente repetitivos en jornadas largas y con máquinas pesadas. El sedentarismo (estilo de vida que se caracteriza por vivir y permanecer en un solo lugar), que inició en el Neolítico, se agravó mucho más. Es aquí donde nace el concepto «salud, actividad física, calidad de vida y ejercicio intencional» que posteriormente se convertiría en lo que hoy conocemos como Cultura Fitness, Cultura del Bienestar y Cultura Deportiva.

Ya en la primera mitad del siglo XX, y en el contexto predominante y latente de las dos Guerras Mundiales, la Educación Física mantuvo un enfoque utilitario preparando personas para la batalla.

Aquí es importante resaltar que ya existían fábricas, obreros, comerciantes, clase media y clase alta; y el sedentarismo y los problemas de salud se seguían agravando; por lo que el siglo XX marcó la aparición de una bien organizada y próspera industria Fitness que promovía cánones de belleza, la creación de gimnasios, el uso de máquinas de ejercicio que emulaban actividades físicas básicas habituales, dietas, venta de suplementos y vitaminas, un estilo de vida saludable, alimentación saludable y métodos de entrenamiento sin necesidad de realizar vigorosas habilidades gimnásticas ni competir deportivamente ni gastar mucho tiempo (para no interferir con el ámbito laboral). Tendencia que sigue hasta el día de hoy.

Luego, en la segunda mitad del siglo XX, durante la Guerra Fría, la Educación Física dejó de tener prioridad utilitaria y pasaría a tener otras prioridades:

La Unión Soviética y Estados Unidos, las dos superpotencias, originan una competencia ideológica, económica, tecnológica, científica, armamentista y atlética. Las cuestiones geopolíticas determinaron el desarrollo del deporte de alto rendimiento y las ciencias del deporte a través de las Olimpiadas y otras competencias. Ya no era necesario entrenar para la batalla y la Educación Física sufrió reformas. Ahora el objetivo de la Educación Física era brindar una educación básica centrándose más en el rendimiento y la eficacia motriz para identificar prospectos de futuros deportistas a través de mecanismos como las olimpiadas y campeonatos escolares, inter-escolares, universitarios, inter-universitarios, inter-regionales e inter-estatales. De ahí saldrían los atletas que representarían al país. Este modelo de Educación Física también se observa actualmente, es lo que se conoce como la deportivización de la Educación Física. Sin embargo, nuevamente resulta incoherente quejarnos de una población sedentaria y fuera de forma cuando se sigue promoviendo la selección del más apto (el que tiene mejor condición física) a través de la calificación por competencias, dejando de lado a aquellos que demoran más en adaptarse a la práctica o que tienen otro ritmo de aprendizaje; es por esta razón que muchas personas, culminando sus estudios básicos, terminan odiando o huyendo de la actividad física porque desde ahí les enseñan que no son capaces ni están aptos para hacer estas actividades, lo cual es totalmente falso.

Una de las desventajas del deporte es que, por su misma historia y su naturaleza competitiva, es demasiado serio, rígido, reglamentado, disciplinado, analítico, planificado y organizado en busca de resultados tangibles y evaluables. Que no está mal. Pero la Educación Física necesita ser más humana, espontánea, creativa, comunicativa y divertida.

Y a la vez, en este mismo periodo de la historia apareció el concepto «estado de bienestar» en Estados Unidos y Europa. Este es un concepto político en el cual el gobierno se preocupa por el bienestar de todos sus ciudadanos y sus necesidades básicas. La Educación Física no fue ajena a este concepto. También surge la idea de integrar bienestar y recreación en las escuelas agregando artes como la danza, la música y el teatro. En este periodo también hay mayor interés en el sistema nervioso, el cerebro, el aprendizaje, las emociones, la comunicación entre personas y cómo estaba ligado a la educación; comenzó a tomar relevancia la psicopedagogía, la psicología del desarrollo, la psicomotricidad, el enfoque de corporeidad, las teorías del aprendizaje y las neurociencias. Este modelo de Educación Física también se puede observar en la actualidad.

Sin embargo, al mismo tiempo surgió otro movimiento que se le conoce como la Cultura Wellness (cultura del bienestar). Esta cultura nace en el año 1950 pero empezó a ser popular a partir del año 1970 y promovía la idea salud, bienestar y equilibrio personal tanto a nivel físico, mental, emocional, espiritual, social, laboral y ambiental. También promovía la búsqueda constante y consciente de vivir la vida a su máximo potencial y la autorrealización personal.

Esta tendencia va de la mano con una naciente economía financiera y una economía de servicios que, junto con el avance de las telecomunicaciones, la informática y el nacimiento de internet, ya no solo se sostenía en fábricas sino también en empresas y oficinas. Esto trajo como consecuencia que, muy aparte del crecimiento del sedentarismo, también se incrementara el estrés, la ansiedad, los problemas alimenticios y los problemas del sueño sobre todo a causa del ámbito laboral (aquí surge ese estilo de vida acelerado multitareas que podemos ver actualmente).

Esta corriente Wellness también coincide con la divulgación y expansión de prácticas orientales a occidente. China, Japón, Corea, India, Tailandia y otros países vieron oportunidad para extender su cultura y mercado a occidente.

Actividades como los spas, los centros de masajes y los saunas; viajar y acampar; participar en clases colectivas de Pilates, yoga, meditación, Taichí, masaje tailandés, natación, danza, música, teatro, fútbol, artes marciales, circo, acrobacias y otras disciplinas se instalaron en esta corriente. Así nació la industria Wellness.

Y por último también tenemos a la industria del Deporte de Alto Rendimiento. Actualmente tenemos grandes clubes y ligas privadas, empresas fabricantes de tecnología y ropa deportiva, empresas promotoras de eventos y campañas publicitarias, la industria de los videojuegos y la industria de las bebidas energizantes. La industria del deporte de alto rendimiento es una de las más ricas e influyentes del mundo generando un entorno mediático y de entretenimiento de masas más conocido como «deporte-espectáculo». Esto ha originado que el deporte sea parte de nuestra cultura actual originando el concepto de «atleta amateur» (invitando a la población a convertirse en pequeños atletas y desarrollar su máximo potencial).

Hacia fines del siglo XX e inicios del siglo XXI comienzan a surgir las revoluciones digitales, la globalización de los mercados, la era de la automatización y la consolidación de la Cultura Física como industria de servicios (Cultura Fitness, Cultura Wellness y Cultura del Deporte de Alto Rendimiento).

Hacia fines del siglo XX comienzan a surgir las revoluciones digitales que lo cambiarían todo: en 1975 nace la empresa Microsoft, en 1976 se crea la empresa Apple, entre los años 1980-1990 internet se puso a disposición del público y nace la Word Wide Web (www), en 1998 nace la empresa Google, entre los años 1992-1995 se crea y se distribuye en Estados Unidos el primer Smartphone, en 1997 se creó y se lanzó por primera vez la red WiFi y a finales de los años 90 se comienza a brindar enseñanza virtual y educación a distancia. Luego, ya en pleno siglo XXI, en 2004 nace la empresa Facebook, en 2009 nace la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp y en 2010 nace Instagram. Estos solo son algunos ejemplos de toda la revolución tecnológica que vivimos en estas últimas décadas.

Todos estos hechos originaron un mundo interconectado y globalizado que influyó en la creación y proliferación de distintas disciplinas, deportes, métodos, tecnologías, artes, expresiones, estilos y sistemas de entrenamiento de todo tipo. Las culturas occidentales y orientales coexistieron y se fusionaron dando como resultado nuevas culturas, expresiones y comunidades. Hubo una explosión y diversificación increíble de prácticas. Sin embargo, faltaba algo, cada comunidad estaba por su lado, en su mundo, y con su propia visión desde su especialidad.

Los educadores físicos solo hablan de educación física, los practicantes de natación solo hablan de natación, los entrenadores funcionales solo hablan de entrenamiento funcional, los practicantes de fútbol solo hablan de fútbol, los practicantes de gimnasia solo hablan de gimnasia y así sucesivamente.

En un mundo complejo, globalizado e interconectado donde internet y las redes sociales lo cambiaron todo. Un mundo donde las comunicaciones son más veloces, viajar por el mundo es más accesible que antes y donde los nuevos problemas que surgen nos exigen nuevas estrategias y visiones. Tarde o temprano se iba a sentir la necesidad de integrar a las disciplinas que estaban dispersas por el mundo y que estas se comuniquen entre sí. Este hecho tuvo efecto en múltiples aspectos de nuestra sociedad desde lo económico hasta lo científico, y la Cultura Física no fue ajena a esta necesidad.

Ya por los años 2012-2015 aparecería Ido Portal y originaría una nueva tendencia a la que llamaría «Cultura del Movimiento». Una propuesta más abierta y holística que tiene el objetivo de unir a las diferentes disciplinas y comunidades; promoviendo la idea de que el movimiento humano es mucho más grande que cualquier disciplina individual y que es mucho mejor aprender de todo un poco.

¿Por qué Cultura del Movimiento? Sus mismas palabras lo dicen: Cultura y Movimiento. «Cultura» porque contiene en su interior diversos saberes, creencias, costumbres, prácticas, lenguajes e historias; elementos que van retroalimentándose, cambiando y evolucionando con el paso del tiempo. Y «Movimiento» porque el tema principal es estudiar y desarrollar el potencial del movimiento humano desde todos sus ángulos, escalas, dimensiones, formas, expresiones y aplicaciones.

Una comunidad estaba naciendo y una nueva cultura se estaba formando, así fue tomando fuerza la «Cultura del Movimiento». Desde entonces Ido Portal ha obtenido seguidores y ha abierto sus escuelas en diversos países, pero sobre todo, ha inspirado a otras personas a enseñar este enfoque de movimiento, cada uno desde su propia perspectiva y bajo un enfoque holístico.

Y es así como llegamos al día de hoy, actualmente podemos ver a la actividad física como una gran industria de servicios liderada principalmente por la Cultura Fitness, la Cultura del Bienestar, la industria del Deporte de Alto Rendimiento y la Cultura del Movimiento.

¿Y la Educación Física?

La Educación Física cada vez fue perdiendo protagonismo e identidad, muchas veces limitada por un sistema educativo burocrático y desfasado que tiene atados de manos y pies a los profesores de educación física. Pero este no es un hecho aislado, la educación en general está en crisis. En este siglo XXI cambiaron muchas cosas en tan poco tiempo incluyendo nuestra forma de movernos y de aprender.

Por un lado surge la necesidad de reestructurar la educación en todos sus ámbitos de acción, una educación del siglo XX con rasgos de siglos XVIII y XIX que no se adapta a la velocidad del siglo XXI. Por otro lado tenemos una Educación Física desvalorizada y con limitaciones. Y por último se hacen más fuertes tendencias como la Cultura del Movimiento, el enfoque sistémico, caos, sistemas complejos, holismo y transdisciplinariedad.

Y es aquí donde me pregunto: ¿Y si todos estos acontecimientos nos están diciendo que es momento de cambiar paradigmas? ¿Y si vemos a nuestra cultura y educación desde otra perspectiva? ¿Y si es momento de replantear, reestructurar y redefinir? ¿Y si es momento de evolucionar?

Y a la vez me pregunto: ¿Hacia dónde iremos? ¿Cuáles serán esos cambios y reestructuraciones? ¿Qué nuevas tendencias surgirán?

4. Educación para el Movimiento: hacia una educación física transdisciplinaria

La sociedad cambia y con ella también cambian los problemas y las necesidades de las personas. Es natural que la educación, y más precisamente la Educación Física, se vean afectadas al cambio, tienen que adaptarse y evolucionar. Además, es evidente que la Cultura del Movimiento es la tendencia de nuestra sociedad actual por lo tanto necesitamos una educación que vaya acorde con esta nueva cultura.

Frente a esta situación y por estas razones propongo y promuevo la «Educación para el Movimiento». Una propuesta no convencional que se sale de los paradigmas y estándares tradicionales y formales con la intención de educar a las personas sobre su cuerpo, su mente y su movimiento. Una forma diferente de hacer Educación Física bajo un enfoque holístico y transdisciplinario.

Solo piénsalo: Somos seres que realizamos movimientos motrices pero también sentimos, pensamos, nos relacionamos con otras personas y expresamos. Cuando interactuamos con nuestro entorno nos movemos físicamente (tenemos un cuerpo biológico-mecánico), mentalmente (tenemos una parte cognitiva y una parte emocional) y socialmente (nos relacionamos con diversos grupos humanos y participamos en los procesos productivos y culturales de la sociedad).

Visto desde un aspecto externo nos alimentamos todos los días, nos desplazamos de casa a nuestro centro de estudios o trabajo todas las semanas, vamos de compras, huimos o nos defendemos cuando hay peligro, practicamos la disciplina que nos gusta, bailamos en una fiesta, etc. Y si vamos al aspecto interno en todo momento nuestros sentidos están captando información, nuestra sangre está fluyendo, nuestros órganos están en funcionamiento, nuestro cerebro está procesando información, etc. Todo ello ocurre en simultáneo, incluso cuando duermes.

No cabe duda alguna somos movimiento y existimos en movimiento. La vida misma es movimiento. Por lo tanto necesitamos una Educación para el Movimiento.

Movimiento es interacción. Este puede darse a nivel atómico, celular, planetario, estelar, etc. Puede darse en la materia orgánica e inorgánica. Puede manifestarse como movimiento mecánico, térmico, químico, biológico, psicológico, histórico, económico, social, cultural, etc. Puede tomar diferentes formas y escalas, desde lo micro hasta lo macro.

Es difícil definir «Movimiento» porque está en todo lo que hacemos; sin embargo, la pregunta que nos hacemos constantemente en clases es: ¿Cómo mi movimiento (como ser humano, como persona) participa en esta red compleja de interacciones?

Además, el movimiento humano es complejo. Existe una diversidad de disciplinas, culturas, metodologías, enfoques, estilos, lenguajes y sistemas de entrenamiento. Existen diferentes formas de ver al movimiento humano. Existe la práctica antigua y la práctica moderna, la práctica suave y la práctica intensa, la práctica objetiva y la práctica subjetiva, la práctica occidental y la práctica oriental, la práctica pura y la práctica híbrida. Existe lo cuantificable y lo cualificable.

Desde una visión transdisciplinaria todas las disciplinas, deportes, artes, métodos, estilos, enfoques y sistemas de entrenamiento están al mismo nivel y tienen el mismo nivel de importancia. Todo suma y se retroalimenta. Pero a la vez necesitamos una educación fundamental, integradora, holística, conciliadora y transversal que, en vez de dividir, refuerce y sustente a todas las disciplinas, deportes, artes, métodos, estilos, enfoques y sistemas de entrenamiento que existen en el mundo. Porque primero necesitamos una educación de base para el movimiento; luego cada persona elige su camino según sus necesidades, gustos e intereses.

Necesitamos una educación que nos brinde una formación acorde a nuestro contexto actual, que sea aplicable a la realidad y que brinde soluciones compatibles con nuestras problemáticas actuales.

Necesitamos una educación que garantice el desarrollo integral físico, cognitivo, emocional y social de las personas; pero que a la vez garantice la formación de personas saludables, autosuficientes, hábiles y adaptables capaces de responder ante los distintos escenarios y contextos que nos presenta la vida.

Necesitamos una educación que reúna e integre lo mejor de los anteriores modelos educativos y que coloque a la salud, al deporte, al juego, a la recreación y al arte al servicio de la educación.

Necesitamos una educación que nos recuerde el placer de jugar, explorar, curiosear y aprender.

Necesitamos una educación que nos enseñe un arsenal de habilidades variadas y aplicables a múltiples situaciones; pero que a la vez nos enseñe sobre el funcionamiento de nuestras capacidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales de forma didáctica y sencilla uniendo teoría y práctica a la vez. Qué genial sería formar personas que comprendan su propio movimiento y que sean capaces de hacerse cargo del cuidado de su propio cuerpo.

Qué genial seria formar personas que sean capaces de comunicarse con distintos practicantes, profesores, atletas, deportistas, artistas y entrenadores de diversas disciplinas. Formar personas que puedan comprender los diversos lenguajes que hay dentro de nuestra cultura física. Ello originaria relaciones de comunicación y enseñanza mucho más productivas y una cultura mucho más rica en conocimiento.

Y por último necesitamos una educación abierta a toda persona que quiera aprender y descubrir su potencial de movimiento. Que la educación no solo se limite a las escuelas tradicionales sino también a jóvenes, adultos, oficinistas, artistas, deportistas y adultos mayores.

Es por estos motivos que nace «Educación para el Movimiento».

5. Comprender los principios del movimiento para comprender cualquier movimiento

Lo que hacemos en clases es resolver problemas y estudiar movimientos de diferentes disciplinas a través de juegos y retos físicos. Sin embargo, el objetivo final no solo es aprender diversas habilidades sino descubrir y comprender los principios del movimiento humano.

¿Qué quiere decir esto?

Hay principios que gobiernan y dan origen a nuestro movimiento. Estos principios son transversales a todas las disciplinas, deportes, estilos, técnicas, métodos y sistemas de entrenamiento, y están presentes en todas nuestras actividades diarias. Se podría decir que estos principios son el corazón del movimiento, su esencia. Son como el código fuente de nuestro sistema operativo.

Lo curioso, y que nadie te dice abiertamente o lo descubres después de muchos años de práctica, es que cuando juegas con los principios que rigen nuestro movimiento eres capaz de comprender cualquier movimiento de cualquier disciplina, y mejor aun, generar tus propias creaciones de movimiento.

Este juego es como las matemáticas. En vez de intentar memorizar todas las fórmulas y técnicas (que son miles) es mucho más práctico comprender los principios que rigen a las matemáticas, y a partir de ahí deducir las fórmulas y técnicas.

Entender esto te permite navegar entre las distintas disciplinas sin perderte, descifrando diversos lenguajes y relacionando saberes (enfoque transdisciplinario). Por lo tanto tu capacidad de aprendizaje se acelera convirtiéndote en una persona saludable, autosuficiente, hábil, versátil y adaptable porque puedes usar los principios del movimiento para múltiples contextos y escenarios, y para tus propios objetivos. Serás más consciente de tu propio movimiento.

Si comprendes bien tu movimiento lo utilizarás para todo.

De esta manera el fin no es conseguir una habilidad, acumular técnicas o memorizar cada técnica para cada situación sino comprender por qué haces el movimiento que estás haciendo, qué efectos tiene en ti a nivel físico y mental, y bajo qué contextos puedes usarlo, combinarlo o deformarlo.

Por lo tanto esto no se trata de la estética del cuerpo (bajar de peso o aumentar masa muscular). Tampoco se trata de aumentar tu rendimiento (ser más fuerte, flexible o veloz). Ni siquiera se trata de ser el mejor o el más completo artista/atleta. Se trata de conocerte y estudiarte a ti mismo.

¿Muscle ups? ¿Handstand? ¿Front lever? ¿Back flip? ¿Planche? ¿Macaco? Cualquier reto físico o cualquier movimiento de cualquier disciplina son herramientas para un objetivo mayor: «Comprender los principios del movimiento humano a través del estudio de mi propio movimiento».

Yo practico Movimiento, yo estudio movimientos.

Hay tantos aspectos que aprender sobre el movimiento humano que nadie se puede convertir en un experto o en un maestro del movimiento. Y este simple hecho lo hace interesante y atractivo. No tiene fin. No hay un máximo nivel. Siempre serás un principiante en algo. Siempre habrá algo que aprender.

El movimiento humano es gigantesco, está más alla de la comprensión de quien sea pues nunca vas a tener todo el conocimiento sobre él.

6. ¿Qué practico? Movimiento

Cualquier persona que me pregunta qué practico les digo: «No puedo explicarlo. Solo tienes que verlo, vivirlo y experimentarlo».

La gente no lo comprende hasta que ingresan a la clase y se contagian de la vibra.

He necesitado escribir todo un ensayo completo para explicar y sustentar lo que hago y lo que enseño. Como mencioné al principio esta práctica no es una nueva disciplina, un deporte emergente, un nuevo estilo artístico o un nuevo sistema de entrenamiento fitness. No es nada de eso.

Esta es una forma diferente y no convencional de hacer Educación Fisica. Lo que planteo es un modelo de Educación Física holístico y transdisciplinario al cual llamo «Educación para el Movimiento» o simplemente «Movimiento». No estamos en el negocio de vender entrenamiento. Estamos en el negocio de vender educación y cultura. Estamos en el negocio de transformar la vida de las personas entregándoles conocimiento a través de experiencias y emociones para que sean más conscientes de su propio movimiento.

La práctica de Movimiento es como jugar ajedrez o jugar un videojuego. Te invita a pensar, resolver, reflexionar y plantear estrategias solo que usando el cuerpo como medio. Esto es diferente al entrenamiento convencional porque piensas, sientes y expresas mientras entrenas. Es un arte inteligente que te enseña a usar adecuadamente tus capacidades físicas, mentales y sociales.

¿Crees que es necesario ser un gimnasta profesional para poder hacer gimnasia? ¿No te gustaría fluir con la gracia de un bailarín y el poder de un artista marcial? ¿No te gustaría tener una paleta diversa de movimientos de diferentes disciplinas? ⁠¿No te gustaría descubrir cuál es tu verdadero potencial físico y mental?

Por supuesto que puedes llegar a hacer todas esas cosas y mucho más. De eso se trata la práctica de Movimiento. Siempre vamos aprendiendo algo nuevo, tomando técnicas de diferentes disciplinas, resolviendo problemas, evolucionando constantemente y coqueteando con nuestros límites físicos y mentales. ¡No hay fin!

Cualquier persona puede practicar Movimiento sin importar su edad, género, estado físco, grado de estudios o estilo de vida; pero pocas personas se atreven a explorar en este mundo. Debes tener cierta locura para ingresar a este mundo del Movimiento. Debes tener cierta locura y curiosidad para comprometerte en algo tan complejo, divertido, intenso y que no tiene fin.

Cada clase está diseñada para recordarte una y otra vez cuan mágico es nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro movimiento. Te recuerda a cada instante que puedes dominar lo que sea que te propongas si le prestas el debido tiempo y atención.

Esto va a cambiar la forma como observas diferentes situaciones. Cualquier cosa que hagas en tu vida comenzarás a compararla con el Movimiento. Vas a querer mejorar tu forma de comer, caminar, conversar, respirar, etc.

Personalmente no podría imaginar mi vida sin la práctica de Movimiento. Me mantiene cuerdo. Me enseña a ser mejor persona. Me recuerda una y otra vez que hay mucho por aprender. Y eso me hace sentir vivo. Podría hacer esto hasta la vejez.

Ahora que ya sabes qué practico y qué enseño: ¿Te gustaría conocer el mundo del Movimiento? ¿Te gustaría conocer mi mundo?

Si es así únete. ¡Te espero!

Suscríbete

El conocimiento evoluciona y la información se actualiza. Recibe un aviso por correo electrónico cada vez que se actualice este post.

Bibliografía

Estas son algunas fuentes que he consultado para nutrir mi investigación.

Título: ¿Qué es transdisciplinariedad?
Autor: Edgar Morín
Fecha de publicación: 27.10. 2018
Enlace: https://edgarmorinmultiversidad.org

Título: Basarab Nicolescu: La transdisciplinariedad
Autor: Radio INAH (entrevista a Basarab Nicolescu)
Fecha de publicación: 07.02.2019
Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=0BOAJFjZ95w&feature=youtu.be

Título: La construcción de una Educación Física transdisciplinaria desde el enfoque sistémico. Ciencia y educación.
Autor: Nicolás Gabriel Falcettoni
Fecha de publicación: 2019
Enlace: https://revistas.intec.edu.do

Título: Educación y educación física, el final de una crisis.
Autor: Manuel Vizuete Carrizosa
Fecha de publicación: 02 de abril de 2015
Enlace: https://efidex.blog/2015/04/02/educacion-y-educacion-fisica-el-final-de-la-crisis/

Título: Transdisciplinariedad y actividad físico-deportiva: más allá de las limitaciones de la ciencia disciplinar
Autores: Francis Reis, Augusto Rembrant
Fecha de publicación: 2009
Enlace: www.researchgate.net

Título: Breve historia de la Cultura Física Mundial
Autor: Carlos Corpus Carreño
Fecha de publicación: 2020
Enlace: https://www.corpusmove.com/filosofia-y-metodo-breve-historia-de-la-cultura-fisica-mundial/